Los géneros medievales

En la Península, las primeras manifestaciones literarias en romance que se conservan son unas breves composiciones líricas escritas en mozárabe: las jarchas. Posteriormente, aparecerá una corriente de poesía, de caracter lírico, en Galicia cuyas obras estarán escritas en galaicoportugués.

Sin embargo, la mayor parte de las manifestaciones literarias medievales que conservamos hasta hoy no pertenecen a la lírica, sino a la literatura didáctica y a la literatura heroica.

La literatura heroica refleja el ideal del buen vasallo (fiel, fuerte, valiente, religioso, guerrero y defensor de la comunidad a la que pertenece) y se desarrolla fundamentalmente en el seno de la escuela denominada Mester de juglaría. Este tipo de literatura aparece con la Reconquistsa de la Península a los árabes y pretende ser el medio de comunicación del momento (noticias de cómo iban los avances cristianos en los territorios árabes) y como medio de difundir las hazañas de los mejores caballeros. Es una literatura que por un lado ensalza los valores feudales y por otro difunde las grandes gestas del momento. Ejemplo de ello es el Cantar de gesta: Poema del Mío Cid.

La literatura didáctica es elaborada por clérigos quienes pretenden dar modelos a seguir para llevar una vida correcta desde el punto de vista religioso y feudal. Los textos tienen un carácter dudáctico y moralizante. Ejemplo de ello: Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo (s. XIII).